2016, el año más difícil de Brasil

Cuanto más grande es algo, más rápido cae. Parece que este proverbio puede aplicarse a la perfección al gigante latinoamericano, la séptima potencia mundial, que está hundiéndose a pasos agigantados. Brasil lucha contra la recesión, en medio del hundimiento de las materias primas y de los escándalos políticos. Inversores y analistas lo tienen claro, los datos no mienten, y el 2016, será aún peor.

Brasil cerró 2015 con una caída del PIB del 3,7%, una catástrofe para una nación en desarrollo. Pero aún peor es lo que le espera al país gobernado por Dilma Rouseff. 2016 será también un año perdido, y ni los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro lograrán corregir el rumbo, más bien, todo lo contrario. Las previsiones auguran una nueva contracción de la economía, en concreto un retroceso del 2,81%, según datos del Banco Central. De confirmarse las tendencias para el bienio 2015-2016, estaremos frente al peor resultado desde 1948. El momento de menor prosperidad del país en prácticamente siete décadas.

Jean-Michel Six, jefe economista de Standard and Poor's (S&P) para Europa, Medio Oriente y África, ha afirmado que desde la agencia están menos preocupados por China que por la situación "alarmante" de los países emergentes, entre ellos el "caso extremadamente grave" de Brasil, país sumido en una fuerte recesión. "A este país le cae todo de golpe: está penalizado por el endurecimiento monetario en Estados Unidos (...), por China, por las materias primas y por una política económica y sobre todo por una gobernanza económica que tiene sus fragilidades", afirmó.

El directivo destacó los grandes riesgos de la caída de los precios del petróleo para "las perspectivas de crecimiento en los países emergentes" productores y fuertemente dependientes de las cotizaciones de las materias primas y del petróleo. Con un petróleo hundido ya a menos de 30 dólares el barril, "estamos en una zona de incertidumbre y de debilidad que es alarmante" para estos países, añadió.

A las materias primas con valores internacionales por el suelo se suma el incipiente aumento de tasas de interés en los Estados Unidos. Combinación letal que asfixia el ingreso de divisas a la economía local. El real lidera la ya consolidada tendencia devaluatoria de las monedas emergentes.

Por si fuera poco, la inversión extranjera directa (IED) en estos mercados también se ha visto afectada. Aunque las cifras del fin de ejercicio de 2015 aún no se conocen, una mirada inicial revela una disminución respecto al año anterior en cuanto a inversiones en proyectos nuevos.

Según fDi Markets, un servicio de datos del Financial Times, las compañías extranjeras hicieron 5.970 inversiones en establecimientos nuevos en países en desarrollo el año pasado, por aproximadamente 452.000 millones de dólares, en comparación con 6.633 proyectos por cerca de 482.000 millones de dólares en 2014. Para mediados de 2015, la IED hacia Brasil se redujo más de 65%, comparado con los primeros seis meses de 2014.

Ahora, fDi Markets muestra 253 proyectos totalmente nuevos por cerca de 14.000 millones de dólares de inversión en Brasil para todo el año 2015, en comparación con los 323 proyectos por 17.000 millones de dólares en 2014.

Además, desde septiembre, la economía de Brasil tiene que hacer frente a otro gran reto: financiarse teniendo un rating de 'bono basura'. Y es que la decisión de la agencia de calificación crediticia Standard & Poor's tiene múltiples implicaciones para el país. La BB+ que ha recibido Brasil significa que su economía es "muy volátil y sin recursos suficientes".

Estas nuevas condiciones harán que muchos inversores tomen más precauciones a la hora de pensar en Brasil como destino para su dinero. Para Moody's, por ejemplo, este grado implica riesgo de impago, especialmente en el caso de los cambios adversos en las condiciones empresariales y económicas".

Además, de alguna forma, la economía de Brasil despertará la desconfianza de los inversores que le harán mayores exigencias. ¿Qué quiere decir esto? El país tendrá que pagar más intereses si quiere que le presten dinero. Eso, siempre y cuando los inversores se 'fíen' ya que muchos con perfil conservador evitaran tomar posiciones en sus activos.

Fuente: Diana Gutierrez Pino
2016, el año más difícil de Brasil 2016, el año más difícil de Brasil Reviewed by Jesus Romero on 1/16/2016 Rating: 5
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