Mitos y realidades del gasolinazo

• Primer mito. Como somos productores de petróleo deberíamos tener un precio de gasolina más bajo, el petróleo es de los mexicanos. Realidad: México hoy no es el productor de petróleo del pasado. Su plataforma de exportación se ha reducido y además es un importador neto de gasolina, cuyo costo final se ve afectado por la paridad cambiaria y la volatilidad internacional del precio de los combustibles.

• Segundo mito. La gasolina en México es más cara que en otros países, incluso como es posible que se aumente si nuestros salarios o ingresos son menores que los de otros países. Realidad: México hoy tiene un precio promedio de la gasolina comparable con el que reciben el resto de los países del mundo, incluso con relación al ingreso per cápita de todas las naciones también recibe un precio promedio de la gasolina que corresponde al nivel de su ingreso, esto significa que mantiene un precio relativamente justo al día de hoy dada su condición actual de dependencia.

• Tercer mito. El gobierno mexicano utiliza el IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios) en gasolina, como un impuesto recaudatorio que le complementa el gasto total presupuestado. Realidad: recientemente, en los años 2015 y 2016, México ha generado un efecto neto positivo recaudatorio del IEPS. Por otro lado, de 2005 al 2014 se generó  un efecto neto recaudatorio negativo del IEPS; es decir, se ha subsidiado la gasolina, incluso este subsidio llegó a representar un punto porcentual del PIB en 2008.

• Cuarto mito. Nuestros ciudadanos reciben la volatilidad del incremento de los precios de la gasolina y el gobierno goza de una estabilidad de ingresos por el margen recaudatorio del IEPS en la gasolina. Realidad: El que recibe el impacto de la volatilidad del precio del petróleo y sus derivados hasta este momento es el gobierno. Los ciudadanos reciben el incremento administrado correspondiente para atenuar la volatilidad externa de precios internacionales, lo cual ha generado en los últimos 10 años un subsidio acumulado sin precedentes. A partir de la liberalización del precio de los combustibles se espera que sean los ciudadanos los que recibirán la volatilidad de los precios internacionales y el gobierno tendrá un control más previsible de la recaudación del IEPS.

• Quinto mito. El precio de la gasolina seguirá subiendo indefinidamente y tendrá un impacto creciente en inflación.

Realidad: Al liberarse el precio de la gasolina posterior a los ajustes actuales, el precio se ajustará al precio internacional. Si el precio internacional se reduce o aumenta se verá reflejado en el precio al detalle al consumidor final y los impactos inflacionarios serán conforme a estas variaciones, siempre y cuando: 1) en realidad los órganos reguladores garanticen competencia entre los despachadores de gasolina, de otra forma estaremos transitando de un monopolio estatal a un oligopolio controlador del precio; y 2) nuestra moneda no se siga depreciando como lo ha hecho hasta ahora; ambas condiciones son dignas de analizarse con mucho mayor detalle.

• Una realidad cruda es que México: 1) opera sus refinerías al 60% de su capacidad, por obsolescencia y falta de inversión; 2) se ha convertido en el cuarto importador de gasolina mas importante del mundo, y alcanzará 1 millón de barriles de gasolina importada por día en 2017, y 3) somos dependientes de energéticos de Estados Unidos.

• Podríamos hablar más del tema y de otros mitos que se observan en las notas informativas. La realidad, estimado lector, es que yo tampoco deseo pagar más por la gasolina, pero lo que el gobierno está realizando son los pasos básicos para corregir las finanzas públicas del país, que de no hacerlo, eso sí nos puede llevar a una espiral inflacionaria.

Fuente: El Horizonte (Mexico)
Mitos y realidades del gasolinazo Mitos y realidades del gasolinazo Reviewed by Anónimo on 1/11/2017 Rating: 5

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