Venezuela, enfermo de Sudamérica y riesgo para la estabilidad regional

La situación de crisis económica, humanitaria, institucional y política que se vive en Venezuela se ha convertido no solo en un riesgo interno sino claramente en una posible amenaza a escala regional e incluso mundial. En este último caso por el papel que  cumple como exportador de petróleo.

El país es una olla a presión contenida por ahora por la expectativa del referendum revocatorio que polariza y moviliza a chavistas y antichavistas. Pero si finalmente la consulta no se celebra o tiene lugar de tal forma que Nicolás Maduro pueda nombrar a su sucesor, las tensiones acumuladas muy posiblemente estallarían.

La larga crisis que padece Venezuela se ha ido enquistando hasta degenerar en una crisis que tiene tintes de humanitaria. El régimen lleva un quinquenio de retraso a la hora de poner orden en la economía. Primero por al enfermedad de Hugo Chávez (2011-12), luego por la muerte del líder bolivariano y las elecciones presidenciales (2013), en 2014 por la oleada de protestas opositoras y en 2015 a causa de las elecciones legislativas.

En 2015 el régimen optó por medidas paliativas antes de por llevar a cabo un ajuste en toda regla porque había elecciones legislativs a fines de año. Y mientras eso ocurría, la economía no ha dejado sino de dar señales de decadencia: desde que en 2006 el país creció al 9,4% la ralentización (2007, 2008) y la crisis (2009, 2010, 2014 y 2015) se han ido sucediendo.

Una amenaza a la estabilidad regional

El colapso de Venezuela pondría en riesgo no solo la viabilidad y gobernabilidad del país sino también supondría un gran reto para la estabilidad regional. Varios escenarios podrían producirse:

1-. Crisis migratoria y fronteriza

No es muy descabellado pensar que se produzca una crisis migratoria y fronteriza. De hecho este mes de agosto  Venezuela y Colombia acordaron una apertura gradual y controlada de la frontera común que fue cerrada hace casi un año. Y esa decisión provocó que más de 90.000 personas se movilizaron en la primera jornada de apertura.

Durante la primera semana de esa reapertura de la frontera con Venezuela ingresaron a Colombia cerca de 326.000 ciudadanos venezolanos, según cifras de Migración Colombia.

La mayoría con la intención de abastecerse de alimentos, medicinas y otros productos básicos que no se pueden comprar en Venezuela debido a la crisis económica y los graves problemas de escasez que afectan a todo el país.

Prueba de ello son las palabras de algunas personas que cruzaron esos días la frontera. “Aquí no se consigue nada para comer, tiene uno que ir Colombia”, comentó a Efe Luz Marina Agudelo, una de las mujeres de San Antonio del Táchira.

Si esto es así cuando todavía Venezuela conserva márgenes adecuados de institucionalidad, ¿qué podría ocurrir en caso de que se profundice la crisis?

Amnistía Internacional (AI) asegura que la crisis humanitaria en el país suramericano se está acelerando: “La negación casi obsesiva de las autoridades venezolanas de que la emergencia económica implica una crisis humanitaria en el país, su falta de autocrítica y su empeño por no solicitar ayuda internacional están poniendo las vidas y derechos de millones de personas en alto riesgo”.

Un empeoramiento de la situación en Venezuela tendría como primer efecto una crisis migratoria que afectaría de forma prioritaria a Colombia que debería asumir el reto de hacer frente a una avalancha de refugiados procedentes del país vecino.

En ese sentido, Carlos Malamud en Infolatam ha señalado que “se ha potenciado el nerviosismo en los ministerios de Exteriores latinoamericanos. Nadie sabe cómo podrá afectar a la región un desenlace violento de la crisis venezolana, pero resulta indudable que sus efectos serán importantes. De momento, mientras muchos miran para otro lado por aquello de la no injerencia en los asuntos internos de terceros países, hay otros, pocos de momento, que se preguntan qué hacer o cómo mediar, pese a que nadie tenga la respuesta correcta acerca de la naturaleza de una posible mediación”.

2-. Incremento de la influencia del narcotráfico y paramilitarismo

Una crisis en Venezuela que conllevara el debilitamiento del Estado y del control de la administración sobre el territorio podría favorecer el incremento de la presencia de los cárteles del narcotráfico y del paramilitarismo.

Algo que en realidad ya se está dando.

El vicepresidente de la República, Aristóbulo Istúriz, afirmaba hace un mes que “estados como el de Sucre se han visto asediados por los ataques violentos producto de la combinación del narcotráfico con paramilitares y criminales a sueldo”.

Venezuela, convertida en un Estado fallido, con zonas fallidas y con una aparato estatal muy debilitado, es el perfecto caldo de cultivo para ser aún más una plataforma para los cárteles del narcotráfico.

De hecho, ya en 2009 la oficina legislativa, brazo de investigación del Congreso de EE.UU., señalaba que habían aumentado los embarques de cocaína que pasaban por Venezuela.

El informe, cuya existencia fue confirmada por la oficina del senador republicano Richard Lugar, añadía que los embarques de drogas han pasado de 50 toneladas métricas en el 2004, a 260 toneladas métricas en el 2006.

Según la versión en Internet de ‘The Wall Street Journal’, la importancia de Venezuela en el narcotráfico ha crecido al mismo tiempo que el presidente venezolano Hugo Chávez fue reduciendo sistemáticamente sus colaboración antidrogas con Estados Unidos.

“Un alto nivel de corrupción dentro del Gobierno venezolano, los militares y otras fuerzas policiales y de seguridad contribuye al ambiente permisivo”, dice el informe que será difundido de manera oficial este mes.

3-. Una crisis que complicaría a China y EEUU

Como nación petrolera, una crisis estructural en Venezuela tendría consecuencias que van más allá del propio país y de la región. Además, la crisis venezolana arrastraría, o al menos afectaría, a otras economías de la zona del Caribe: en especial a Cuba pero también a otras repúblicas de ese mar.

Otros países también se verían afectados.

El petróleo que Venezuela envía a China es para pagar préstamos por más de US$ 50.000 millones que el país asiático ha otorgado desde que gobernaba Hugo Chávez, un acuerdo que mantiene Nicolás Maduro.

El gobierno de Maduro empezó a tener dificultades para cumplir los términos del acuerdo de financiamiento por petróleo, ya que la caída de los precios del crudo obligó a Venezuela a destinar aún más barriles al servicio de la deuda con China

Venezuela envió a China 630.000 barriles por día (bpd) de crudo y derivados en el 2014, según un informe anual  de PDVSA. Un porcentaje cada vez más creciente de ese volumen de crudo se destinó a cubrir los préstamos.

En EEUU, si Venezuela cayera en mora con respecto a sus deudas, sus acreedores podrían llevarla a los tribunales para exigir la confiscación de sus activos en el extranjero. Eso podría incluir los activos de las subsidiarias de la gigante petrolera estatal, Petróleos de Venezuela S.A., tales como CITGO Petroleum Corp., la cual opera tres refinerías en Louisiana, Illinois y Texas. Alrededor de 5,600 gasolineras de marca CITGO en Estados Unidos, de propiedad y operación independiente, no serían afectadas directamente.

La crisis venezolana sigue creciendo y se acerca peligrosamente a un precipicio. Todo indica que la región no está ni preparada ni alerta ante lo que se podría venir encima.

Peter Hakim en Infolatam ya advertía hace unas semanas de que “la prolongada crisis de Venezuela es una prueba para los EE.UU. y América Latina. Hasta ahora, la cooperación regional ha fallado. Venezuela sigue por su cuenta y se desmorona rápidamente”.

Fuente: InfoLatam
Venezuela, enfermo de Sudamérica y riesgo para la estabilidad regional Venezuela, enfermo de Sudamérica y riesgo para la estabilidad regional Reviewed by Jesus Romero on 9/01/2016 Rating: 5
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