El desplome del petróleo deja la industria del "fracking" estadounidense tocada de muerte

Si los precios no se recuperan en un año, bancos y trabajadores notarán las consecuencias.

Uno de los motivos por los que Arabia Saudí permitió que los precios del crudo se desplomaran fue dar una lección y sacar del mercado a la enorme cantidad de pequeñas empresas que habían encontrado una mina de dinero en la extracción mediante "fracking" y que estaban acercando a EE.UU. al autoabastecimiento petrolífero. Y todo parece indicar que, además de golpear la economía mundial en varias direcciones, están a punto de alcanzar este objetivo. Los bancos se preparan para impagos por valor de decenas de miles de millones de dólares mientras los pequeños productores intentan sobrevivir desesperadamente entre compañeros que van cayendo uno tras otro.

Las perspectivas eran maravillosas al principio: con el precio de petróleo por encima de los 100 dólares, era posible obtener grandes beneficios y, de paso, ayudar al país a librarse de las importaciones extranjeras en un sector tan delicado. Texas y Dakota del Norte, entre otros, vivieron un boom del oro negro. Los bancos financiaron alegremente a las empresas: al fin y al cabo, hay pocos bienes más rentables a medio plazo que un pozo de petróleo, o por lo menos eso decía la experiencia. Con la producción disparada, se empezaba ya a hablar de derogar la ley que prohíbe la exportación de crudo estadounidense.

Pero su punto débil es que el "fracking" es un procedimiento muy costoso: unos 50 dólares por barril. Arabia Saudí, que veía con terror la posibilidad de perder su relevancia internacional, podía permitirse bajar los precios hasta 20 dólares y seguir ganando dinero. Con una deuda soberana mínima, decidió echar un pulso a las empresas del sector, a ver quién podía más, y está ganándolo.

La situación es una amenaza axfisiante para los bancos estadounidenses, que, según estimaciones de Bloomberg, prestaron un total de 237.000 millones de dólares a las "frackeras" durante los años de apogeo y continuaron refinanciando la deuda pese a los primeros signos de debilidad.

Muchas de esas compañías emitieron bonos basura para seguir funcionando y cerraron sus pozos ya preparados con la esperanza de que el precio rebotara y pudieran reiniciar la extracción. Ahora parece que la mayoría de extractoras tendrá que elegir entre trabajar a pérdidas para cubrir las deudas inmediatas o arriesgarse al concurso de acreedores y la venta de sus bienes. En 2015 ya quebraron 45 empresas del sector, según el gabinete jurídico Haynes and Boone. En total, unas 25 frackeras fueron evaluadas por Moody's con un nivel de B3 o inferior, enormemente peligroso, y producen menos de 10.000 barriles al día. Estas empresas se han ganado el calificativo de "zombis", y su número no deja de crecer.

Aun así, muchas de estas compañías, previendo lo que podía pasar, renegociaron los créditos para aplazar los vencimientos más inmediatos hasta 2017, a la espera de que los países productores no puedan soportar la reducción de ingresos públicos y el precio logre rebotar para finales de año. Si no, la resaca de la borrachera energética puede dejar un gran reguero de víctimas en los estados petroleros norteamericanos, donde cientos de miles de trabajadores ya han sido despedidos o ven sus puestos de trabajo pender de un hilo. La fiebre del oro americano moderna está llegando a su fin.

Fuente: Victor Ventura
El desplome del petróleo deja la industria del "fracking" estadounidense tocada de muerte El desplome del petróleo deja la industria del "fracking" estadounidense tocada de muerte Reviewed by Jesus Romero on 3/27/2016 Rating: 5
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